domingo, 28 de julio de 2013

El café del día.




 


Me parece lamentable que alguien que pertenece a una institución a la cual amo y quiero dedicar mi vida, me falte el respeto y me amenace así como así, sin conocerme de nada y más aún,recién salido de una Eucaristía. 

No daré detalles de lo ocurrido porque por culpa suya , la gente puede pensar que todos los integrantes de esta gran familia somos ante la sociedad de tan baja calidad como usted. 

Me dice que me ha conocido a través de chismes y de ver mis redes sociales pero como no sé si va usted a volver a tener la suerte o la desgracia de volver a verme y se ve que es tan adictivo ver mis redes sociales, se lo digo por este medio, aunque no es mi favorito... 

Termino diciendo a los que parece que tienen como única finalidad hacerme la vida imposible que si agacho la cabeza no es por miedo o vergüenza sino por humildad que es lo que a muchos les falta... Decirles que no hace falta que pierdan el tiempo intentando derribar mi autoestima ya que mientras se lleva a cabo el intento, me estoy riendo de todo. Os perdono y rezo por vosotros


Por último un consejito: ¡¡CUIDADITO!! porque algunas de las personas a las que hoy criticáis o atacáis, el día de mañana serán quienes os bendigan, perdonen vuestros pecados o a quienes lleguéis a besar sus manos.







sábado, 6 de julio de 2013

Perfectamente imperfecto




A lo largo de mi vida he obtenido muchos logros pero al mismo tiempo he cometido muchos errores (de algunos de éstos llevo arrastrando sus consecuencias desde hace ya muchos años). Me arrepiento de todos ellos por una parte, pero por la otra me alegro porque ahora voy recordando algunos de ellos y su recuerdo me sirve para saber por cuál camino no debo volver a pasar.

He tenido errores de todo tipo: errores cometidos por mi debilidad humana, errores cometidos por mi ignorancia y por supuesto los peores: errores cometidos por mi dejadez o por la omisión del deber a realizar  (debido al miedo la mayoría de las veces) .
Las víctimas de estos errores soy yo, mi familia (nunca me perdonaré el ver muchas veces a mis padres llorar por mi culpa) y mis AMIGOS. Aprovecho la ocasión para pedir a cada uno perdón por haberles fallado y en ocasiones por haberles mentido en lugar de ser humilde y afrontar mi equivocación.



La verdad es que se me está haciendo tremendamente difícil abrirme y escribir en esta entrada lo que realmente anda dando vueltas por mi cabeza pues no son pocas las ideas que se me pasan.

Lo cierto es que he intentado a lo largo de mi vida buscar mi sitio, mi corazón, mi plenitud por todos lados. He buscado la admiración de todo el mundo pero cada vez que iba a algún lado, el mundo iba al otro. Siempre intentaba buscar el aplauso de un lado pero me quedaba el del otro lado.
Cada vez que conseguía algo, siempre me quedaba un vacío y necesitaba buscar más y más hasta que un día no muy lejano me di cuenta de que realmente no importan los aplausos, que de nada te sirve el dinero, de nada te sirve el "amor" de una persona si para ello tienes que sacrificar la FELICIDAD. Esa felicidad que vayas a donde vayas te va a llenar de plenitud, esa felicidad que ganas tras haber luchado fuertes batallas y tras haber cruzado campos de minas y cuando la consigues te sientes rebosante de satisfacción aún habiendo gente que no esté de acuerdo contigo o simplemente no te entienda.
Esa felicidad  de la que te hablo querido lector es la que se consigue tras sacrificar tu propio ego, tu propio plan de vida y dejas que tu mente y tu corazón se sincronicen y dejas que ellos te guíen hacia lo que realmente hace que tu ser salte de alegría y descanse totalmente.



Mi vida no ha sido ni es un camino de rosas, han sido búsquedas continuas pero sobre todo de rendiciones... puesto que muchas de las cosas que he empezado no las he terminado por miedo al fracaso o por otras cosas que no recuerdo o no me apetece mencionar ahora mismo.

Hace poco he encontrado lo que parece ser esa vocación o la meta como quieras llamarlo de mi vida. Una vocación que me hace sentir con verdadera alegría: SÍ QUIERO. Un llamado que hace que me plantee un sentido radical, alegre y pleno a mi vida
Tengo muchas tentaciones y muchos miedos (pues no es un camino fácil), pero cuento con un arma muy poderosa: LA FE. La fe en un Dios que me invita a seguirle muy especialmente, un Dios que a pesar de mis caídas y mis limitaciones está siempre dispuesto a tenderme su mano, que no tengo más que dejarme llevar por sus mediadores, un Dios que me protege y me insiste en que no tenga miedo pues él cerrará las puertas por las que no debo pasar y que me abrirá las que me permitan seguir avanzando en el camino que tiene pensado para mí.
Una nueva oportunidad se abre en mi vida: nuevas amistades, nuevas ilusiones, nuevos apoyos, nuevos ejemplos de vida que junto a mis buenos AMIGOS, mis ganas de levantarme y salir adelante estoy seguro que harán que salga hecho un hombre nuevo.



Es la hora. Es la hora de levantarme, no rendirme ya más, de luchar, dejarme moldear, de gritar: ¡SÍ, AQUÍ ESTOY! ¡ YO ME OFREZCO! y caminar con Él por el sendero que tiene preparado para mí, caminar por un sendero en el que muchos anteriormente han dejado huellas profundas, algunas regadas con su propia sangre. Ellos han ofrecido su vida...¿Yo qué ofrezco? ¿mi desánimo, mis quejas o por el contrario puedo ofrecer mi estudio, mi perseverancia, mi ilusión, mi amistad...?

Acontece ante mí un largo camino, algo que parece al final una meta y ahora es cuando tengo que poner en práctica todo cuánto he aprendido: "el camino no está para ser observado desde un lado, está para caminarlo y tras un largo y duro esfuerzo, disfrutar del paisaje tras haber llegado a mi destino".