domingo, 15 de septiembre de 2013

Seguimos..



Después de unas cuantas semanas de haber dejado abandonado mi blog, ha llegado el momento de volver a mi rinconcito personal y pensar sobre lo acontecido todo este tiempo.


He iniciado una nueva vida, de momento he vivido el momento de la siembra. No ha sido nada fácil (aunque no lo haya expresado externamente) despedirme de mi madre, de los que me conocen de toda la vida y renunciar a seguridades para algo de lo que estoy seguro que merece la pena aunque todavía es un pelín lejano e inestable ya que la vida puede dar muchas vueltas.

Después de tener un suculento almuerzo con mi padre y una amena cena con mi querido y amigo párroco: he llegado a Zaragoza, durante estas semanas he tenido muchos pensamientos algunos malísimos que me tentaban a tirar la toalla pero finalmente pudo más la confianza puesta en Dios.
Hay quien dice que Dios da premios a sus hijos pero se enternece especialmente por el que tiene la intención de abandonarse en Él y los premios son aún mayores para esa persona y esto siento ahora mismo. Me ha dado la posibilidad de tener unos gratos encuentros con mis amigos a los que hace mogollón de tiempo que no veía; me ha regalado unos compañeros que aunque obviamente no los conozca todavía, me han acogido y me han aconsejado con todo el cariño desde su experiencia; el apoyo de tanta gente manifestado en sus palabras de ánimo, mensajes, oraciones...

Me siento súper feliz, pletórico.. Me siento en la casa del Padre, una casa en la que a pesar de tener momentos difíciles, si yo me dejo y aprendo estos años, puedo llegar a encontrar en ella cada día una fiesta que Dios me prepara.

Todo esto puede ser quizás un abrazo y pequeñas caricias que Dios-Padre me da. Son las pequeñas caricias pero al mismo tiempo continuas y multiplicadas por las grandes renuncias que este pobre y débil siervo da.

MUCHAS GRACIAS A TODOS LOS QUE ME ESTÁIS APOYANDO Y REZANDO POR MÍ. GRACIAS, MIL GRACIAS...
Quiero compartir con vosotros esta canción que llevo escuchando toda la semana y cada vez que termina me gusta más y más... Me encanta el estribillo que dice: "solo el amor nos salvará, hacerle frente a la adversidad". Cuando haces las cosas con amor, ten fe de que él allanará todas las piedras del camino. Espero que os guste.

Ahh!!! Se me olvidaba, aprovecho mi rinconcito para pediros y anunciaros: Esta semana, me voy con los chicos de ejercicios espirituales a Pamplona (nada más y nada menos que al Castillo de Javier). Por favor, rezad mucho por nosotros.