miércoles, 27 de noviembre de 2013

No digas Padre... (Padrenuestro)





No digas Padre, si cada día no te portas como un hijo.
No digas nuestro, si vives aislado en tu egoísmo.
No digas que estás en el cielo, si sólo piensas en cosas terrenas.
No digas santificado sea tu nombre, si no lo honras.
No digas venga a nosotros tu reino, si lo confundes con el éxito material.
No digas hágase tu voluntad, si no la aceptas cuando es dolorosa.
No digas danos hoy nuestro pan de cada día, si teniéndolo tú, no te preocupas por la gente sin vivienda, sin medios...
No digas perdona nuestras ofensas, si guardas rencor a tu hermano.
No digas no nos dejes caer en la tentación, si tienes la intención de seguir pecando.
No digas líbranos del mal, si no tomas parte activa contra el mal.
No digas amén, si no has tomado en serio las palabras del Padrenuestro.

lunes, 18 de noviembre de 2013

Ante todo: GRACIAS



A pocas horas de tener un año más de vida, mi cabeza no para de dar numerosas vueltas y de hacerse preguntas como: "¿qué es la vida?; ¿cuál es el sentido de la vida, de MI vida?; ¿por qué estoy aquí justamente ahora mismo, bajo este techo pudiendo estar disfrutando ahora mismo del calor de mi casa parental en Tenerife?; ¿por qué a pesar de no tener ganas, fuerzas y de no encontrar sentido e ilusión en nada me siento invitado a luchar por algo desconocido y por tanto inseguro?; ¿qué es lo que hace que aún teniendo ganas de hacerlo, no me haya atrevido a tomar ciertas decisiones más o menos drásticas?". Reflexiono sobre ello e intento buscar una respuesta un tanto "a mi gusto" pero por más que lo intento solo encuentro una respuesta que me responde al mismo tiempo a todas las preguntas que mi mente se formula. Esa respuesta es DIOS y mis PADRES. 

Por eso..Quiero comenzar mi primera entrada del blog de mi 26 aniversario a Dios porque a pesar de mi debilidad; de mi idiotez, no paras de confiar en mí. Porque a pesar de portarme mal contigo, a diferencia de muchos de los que se hacen llamar "mis amigos", no dejas de protegerme y de tenderme la mano cuando me caigo. Gracias Padre porque aún las veces en que mi arrogancia y la superficialidad me ciega, no solo continúas a mi lado, sino que me acaricias con esa caricia tan sencilla, silenciosa y dulce que solo tu corazón de padre sabe dar...
Quiero que todo el mundo se entere de que pase lo que pase, nunca dejaré de amarte. Bien sabes que aunque mi vista se aparte de ti, mi corazón no deja de buscarte y más aún: de amarte.
Padre...a pocas horas de acabar mi día y con ello acabar mi año: te ofrezco mi vida, el año que comienza, pero sobre todo quiero que bendigas el año que termino.
 No es mucho lo que te doy. En la cesta que te entrego van mis virtudes, mis pequeños logros, mi madre, mis amigos, mis errores, mis miedos, mis dificultades, mis debilidades..pero si he de pedirte una cosa: cógelo todo y haz que se convierta en sementera para la cosecha de tu gloria.



Quiero tener otro recuerdo muy especial a mis padres. Espero que mi madre me perdone porque quiero tener presente esta vez especialmente a mi padre...

Querido papá...no sé si vas a leer esto pero quiero decirte que hoy día de mi cumple, te extraño más especialmente. Desde que te has ido, no encuentro sentido a nada de lo que hago. 
Te has ido.. Tal vez, en el momento que yo más te necesito.
 A pesar de que hayan pasado dos años, no puedo asimilar el no poder recibir una sola llamada tuya, el escuchar tu voz, sentir tu cariño. Echo de menos hasta tus broncas, esas broncas que no me gustaban pero que en el fondo sentía la gran preocupación de un padre hacia un hijo despistado, fruto de la inexperiencia y tontería.


Papá...¿dónde estás? Estoy teniendo muchos cambios en mi vida, tengo mucho miedo. Me faltan tus consejos, la seguridad y el cariño que me dabas. Papá...no sé si desde donde estés podrás sentir lo que mi corazón anhela pero si puedes sentirlo, te pido...perdón por no haberte entendido cuando estabas aquí, por haberte dejado solo cuando tú me has necesitado. He sido un mal hijo. Me avergüenzo de las veces que te he hecho llorar (tú sabes que no han sido pocas). Te quiero pedir papá que si puedes estar a mi lado, no me abandones nunca pues necesito tu seguridad, necesito tu compañía, te necesito a ti.
 Papá... no quiero terminar estas líneas sin dedicarte una canción de un grupo que te encantaba y que redacta muy bien lo que siento ahora mismo...


Queridos papás, GRACIAS por vuestra entrega, paciencia, cariño, amor que habéis tenido conmigo todos estos años y sobre todo: POR DARME LA VIDA. Aunque muchas veces no tenga ganas de disfrutarla, aunque muchas ganas desearía que pasen los años rápido y pueda abandonar de una vez esta vida.  Si hay una razón que me impulsa a seguir adelante, es porque quiero ser un reflejo en el mundo de las personas que habéis sido vosotros conmigo y con los demás. Quiero poner en práctica para todas las personas esas lecciones de amor y fe que me habéis enseñado entregándoos a mí y a los demás.  Muchas gracias a los tres. Vuestro hijo que os ama: Borja.




jueves, 14 de noviembre de 2013

Crónica de un día genial: Pilarada


La verdad que voy un pelín retrasado pero me veo en la obligación de compartir un hecho que ha sido muy importante para mí en las últimas semanas: LA PILARADA.
Un hecho en el que he podido estar el pasado veintiséis de octubre con mis tan buenos amigos y en el que pude conocer a gente magnífica (entre ellos los chicos de la FRATER de las hermanas de la Conversión). Jóvenes de los que me ha entusiasmado su madurez y el compromiso con la fe. 
Le pido a Dios que no sea la última vez que pueda disfrutar de su música y alegría y que pueda caminar con ellos de su mano en muchas más ocasiones.


   
El camino era largo pero al ir juntos casi los doscientos jóvenes de toda España compartiendo la alegría de ser cristianos cantando, rezando...en definitiva como nos pidió el Papa Francisco: armando lío, se nos hizo ameno. Han habido momentos en el que el calor nos dificultaba el paso pero llegaban momentos en el que parecía que el Señor nos mandaba un soplo de aire para poder continuar con esa alegría que marcaba nuestro paso.

Al llegar a la Basílica del Pilar disfrutamos de una Eucaristía donde pudimos restablecer nuestras fuerzas gastadas por el día a día. Acabada la misma, del mismo modo que la Virgen María nos visitó a los españoles un día, todos los jóvenes nos dirigimos esta vez a ella para ofrecerle y consagrarle nuestros estudios, nuestra vida y nuestros proyectos.



Está visto que el Señor ante el esfuerzo no se cansa de bendecirnos y si hay otra cosa que he aprendido...es que un cristiano joven puede estar muy loco, pero bendita locura si esa locura procede del amor a Cristo.

Os dejo el que creo que ha sido para mí el himno de esta Pilarada.