domingo, 5 de julio de 2015

¿Celebración o agresión?

Hoy retomo, después de no sé cuántas semanas la redacción de este blog. Sinceramente, tenía pensado escribir de algo sobre deportes o alguna anécdota personal que me parece bajo mi criterio personal algo graciosa. Sin embargo, me veo obligado a compartir mis reflexión por algo que ocurrió en Madrid hace cosa como de una semana y me parece lamentable e indignante.

Los hechos transcurrieron como ya bien dije en la capital española: se celebró como anualmente se lleva haciendo el día del "Orgullo Gay" (yo aquí no me meto pues me parece legítimo que cada uno se divierta como le dé la gana, siempre y cuando se respeten a las demás personas como hacen muchos ciudadanos en muchas regiones de España donde tienen sus fiestas).
Para empezar, yo no tengo nada en contra del colectivo homosexual, son personas que luchan por sus derechos y conozco a personas admirables entre ellas y muy cultas a la vez como es el caso de familiares y amigos míos que son homosexuales y son unas personas extraordinarias y con las que reconozco que disfruto muchísimo de su compañía y conversaciones.

Recalco lo que dije anteriormente: me parece perfecto que alguien se divierta, siempre y cuando su diversión no sea a costa de los demás. Desgraciadamente esto es lo que ha fallado: mientras unos tantos se divertían, bailaban, cantaban... otra minoría se dedicaba a ir a la cabalgata disfrazados de curas y monjas agarrados felizmente, corriendo de todo menos el aire entre ellos... Por si no fuera poco, hubo otro grupo que venía en nombre de un innombrable partido político que participaba con una pancarta con el logograma de dicho colectivo a grito de "la Iglesia a la hoguera por homófoba y machista".

Queridos amigos, seamos serios: ¿en serio es necesario reivindicar una serie de derechos pisoteando e hiriendo la sensibilidad religiosa de no uno sino de millones de personas al insultar a la religión cristiana? Millones de personas entre las que se encuentran camaradas homosexuales como vosotros. Homosexuales que a día de hoy están compartiendo celda con cristianos como yo o como muchos tantos en países de Oriente. 
Los cristianos no somos enemigos vuestros, al contrario: gritamos que cesen los asesinatos de vuestros hermanos y los nuestros de una vez por todas.


Por favor....basta ya de herir nuestros sentimientos, uníos a nosotros. Os queremos y queremos tender la mano para gritar por la libertad de cristianos y homosexuales.
En lugar de ir vestidos de Cristo, de la Virgen, sacerdotes, monjas... podríais haberos vestido de Mahoma, podríais haberos vestido de no sé... o incluso haberos ido a manifestar o a gritar delante de una mezquita, pero no...tenía que ser delante de iglesias, nuestras y vuestras iglesias.
Mientras vosotros celebrabais vuestra fiesta ridiculizando a la religión cristiana, (entre ellos, insisto, hermanos vuestros del colectivo), ISIS asesinaba a veinte personas, entre ellos habían niños y mujeres cristianos y cinco homosexuales... ¿De qué nos ha servido esto? ¿En serio mereció la pena o ha abierto aún más la herida del rencor entre nosotros?